Las vacaciones, el buen clima y el bonito paisaje son algunas de las características que tiene nuestro verano, actividades al aire libre, el descanso y también el ocio, este último en peligro de extinción, ese tiempo libre dedicado a la creación o a la imaginación, un tiempo elemental en la vida del hombre como especie, un tiempo que se entrega al ser.
Es este tiempo el que se debe aprovechar para el ocio, para volcarse en viajes imaginarios que nos saquen de la rutina y nos lleven por mundos de fantasía o realidades lejanas, y qué mejor para lograr este anhelado sueño que la lectura.
Los libros aparecen como viejos amigos descansando en repisas olvidadas, o nos sorprenden más luminosos en las estanterías de librerías por las cuales un día cualquiera apenas divisamos. Están ahí, todos esos mundos, todas esas palabras que como mágica receta han unido escritores para nuestro deleite.
Es entonces el verano una oportunidad de aprovecharse, de deleitarse y entregarse al ser, y así como deleitamos nuestro cuerpo con diferentes placeres, es hora de entregarle a nuestra mente el preciado regalo de la literatura, y más que una ruda palabra que quizás suene a intelectualidad, hay que verla como la puerta por la cual se entra a un sueño, por otro soñado y por cada lector revivido, a su gusto, basándose en la libertad.
Entrego entonces este consejo, las historias están ahí, entre páginas y letras, entre verso y prosa, escritas para ser leídas, por una pasión, por miles de sentimientos que se ordenan para entregar un viaje a cada uno de los que se enfrenten a esas hojas, porque como dice Whitman; quien toca un libro toca a un hombre, y es que es un ser entregado al mundo.
A leer entonces, porque los beneficiados serán ustedes y la sociedad, porque si se leyera más, se soñaría más y se odiaría menos, porque es un regalo para uno, y porque es hoy el día indicado para empezar.
GOnzalo, leí que escribiste tu tesis sobre cómo saliste de la depresión, tienes el documento en algún lugar para compartirlo.
ResponderSuprimirUn saludo afectuoso
Karen
si claro, te lo paso por facebook? gonzalo larenas crichton, saludos
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